Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain

domingo, 7 de junio de 2015

Gone Girl, de Gillian Flynn | Reseña

Sinopsis: En un caluroso día de verano, Amy y Nick se disponen a celebrar su quinto aniversario de bodas en North Carthage, a orillas del río Mississippi. Pero Amy desaparece esa misma mañana sin dejar rastro. A medida que la investigación policial avanza las sospechas recaen sobre Nick. Sin embargo, Nick insiste en su inocencia. Es cierto que se muestra extrañamente evasivo y frío, pero ¿es un asesino? Un thriller psicológico brillante con una trama tan apasionante y giros tan inesperados que es absolutamente imposible parar de leer. Perdida es también una novela sobre el lado más oscuro del matrimonio, sobre los engaños, las decepciones, la obsesión, el miedo. Una radiografía completamente actual de los medios de comunicación y su capacidad para modelar la opinión pública. Pero sobre todo es la historia de amor de dos personas perdidamente enamoradas.

Yo reseño las cosas cuando ya se les acabó el hype, de eso no hay duda. Cuando estaban saliendo los nominados a los óscares, no hubo blog que no tocara, aunque fuera de lado y medio de paso, a Gone Girl, a la maravillosa película que era y la retorcida historia que representaba. Se organización lecturas conjuntas, hubo reseñas del libro: nos atascamos de Gone Girl hasta el punto de que un día, simplemente, desapareció y nadie lo extrañó demasiado con la semejante indigestión que había. Es algo que suele pasar con los libros de moda, un patrón que se repite. 

Pero yo vine a hablar de Gone Girl, no de fenómenos sin explicación en los blogs literarios. La sinopsis dice que es una historia de amor. Mec. Error. No. En serio, no. A menos de que sea lo que sus protagonistas confunden con amor..., por que si no.Pero bueno, empecemos por el principio.

Protagonistas: detestables como ellos solos. No están hechos para agradas y conforman un matrimonio perdido en la rutina, en los problemas y en un pueblo de Missouri. Nos obligan a ver la historia desde sus ojos, claro, y tenemos que tragarnos todo lo que hacen mal y todo lo detestables que son. Amor, mis huevos. ¿Una historia interesante? Sin duda alguna. 

Nick es un chico que no tiene que esforzarse para agradar, nunca. Sólo que tiene un problema: no sabe lidiar con las situaciones delicadas. Todos encuentran raro que sonría, que incluso trate de manera muy cercana a la gente. Y en dos segundos, los medios, siempre amarillistas, lo califican como el obvio sospechoso mientras él insiste en su inocencia. ¿Lo es? 

Viendo la narración del diario de Amy, que se intercala con los primeros días de la desaparición de Amy desde el punto de vista de Nick, uno adivina que su matrimonio no era bueno. Pero ni siquiera la Amy del Diario (ingenua, esa mezcla de mujer idiota que no abandona a su marido porque lo quiere, paranoide, que se cree una mujer fuerte...) es capaz de hacerte creer que alguien en todo ese libro sea una buena persona. Así que al menos puedo declarar que sí los personajes no te inspiran ningún buen sentimiento, al menos tiene un mínimo de carisma y resultan interesantes de descubrir

El libro, lejos de ser algo policial, me parece a mí un thriller cualquiera, no es excesivamente sobresaliente dentro de su género, exceptuando por el hecho de que nunca había visto a una pareja como Nick y Amy. A pesar de estar separados casi todo el libro, la dinámica entre los dos es muy buena. Nunca un matrimonio arruinado me había divertido tanto

En el aspecto técnico, poco tengo que decir. Me lo leí en inglés y aunque puedo entenderlo a la perfección, no leo con la suficiente atención como para describir un mínimo fallo en todo el libro. Está narrado de manera entretenida, casi nunca aburre, y los comentarios de los protagonistas, sobre todo sus opiniones, no tiene desperdicio. Me comentaron por allí que el libro les parecía un poco misógino, pero durante casi todo el libro pensé que eso era precisamente culpa de la personalidad obsesiva y perfeccionista de Amy que, combinada con los actos de Nick, no daba exactamente la mezcla más normal del mundo. Hubo, sin embargo, algunos comentarios que sí me causaron un levantamiento de cejas, pero como lo que piense el personaje no debería ser, casi en ningún caso, lo que piensa el autor, hice caso omiso y me dediqué, con mucho gusto, a odiar a personajes. 

¿Recomendado? La verdad, aunque sea un libro bastante promedio hablando de thrillers, pero con un interesante y original reparto —pues son los personajes los que no tienen desperdicio—, es muy entretenido. De esos libros capaz de hacer que te quedes despierto toda la noche. Recomendado para quienes buscan alguna lectura algo ligera, sin demasiadas pretensiones y con los personajes más retorcidos del mundo. 

jueves, 30 de abril de 2015

Las caricaturas de mi infancia (II) | Especial día del niño

Y, ahora, sí, ¡feliz día del niño! Pasando a otra cosa, ayer hablaba de cinco caricaturas que solía ver cuando era niña y hoy hablaré de otras cinco. La mayoría las pasaban en Canal 11, por supuesto, en Once Niños. Era mi canal favorito para ver caricaturas, se nota. 

La mosca


Las aventuras de una mosca no le gustaban a mi madre. Porque trataban de una mosca, precisamente, una mosca que no hablaba, a veces pecaba de ser muy tonta y no entendía su humor. A mí sí, porque eran segmentos cortos, en general, las aventuras siempre eran diferentes, aunque la mosca fuera medio tonta algunas veces... ¡y tenía zapatos de zanahoria!

Jacobo Dos Dos


Cuando empezó a salir reemplazó a un programa que me gustaba bastante por esa época y no me hacía demasiada gracia que lo quitaran. Sin embargo, al programita aquel, Jacobo Dos Dos lo reemplazó en mi corazón también el día que empezó la emisión. La historia de un chico con tantos hermanos mayores me recordaba a mí y si a eso le unimos luchadores, detectives, buenos amigos y buen misterio asegurado, pues todo servido.



31 Minutos


Este programa me agarró más grande, pero no por eso me dejó de gustar. Parecía hecha con poco presupuesto, pero aun así era increíble y recuerdo muchos reportajes buenos, como aquel del firmado de paz entre los globos y los cactus, el hombre que fotografiaba títeres desnudos y ¡cómo olvidar a los hombres musculosos del reportaje de Juanín! Además, tenía canciones divertidas y aun superhéroe que era un calcetín.



El escuadrón sobre ruedas


Nadie recuerda esta caricatura. No los culpo, lo pasaron muy poco tiempo. Sin embargo, en mi época de usar la bicicleta hasta para ir a la esquina (que básicamente se acabó con la bicicleta), la caricatura me encantaba. Además los personajes  siempre me parecieron muy buenos amigos ¡y las chicas, a pesar de ser chicas, también eran fuertes, atléticas y listas! Sobra decir que nunca manejé la bicicleta como el negrito... pero bueno...



Pingu


No sé si es mi favorita porque me resultaría tremendamente complicado elegir entre tantas buenas caricaturas. De hecho, soy consiente de que estoy dejando muchas fuera, pero es que no podía hacer un especial que durara cinco días. Si el año pasado tocaron libros (en PlusbitsMx) y este año caricaturas... ¿qué será el que sigue? En fin, las aventuras del pingüinito y su familia es una caricatura para los más pequeños... ¡y es extremadamente tierna!




miércoles, 29 de abril de 2015

Las caricaturas de mi infancia (I) | Especial día del niño

Mañana es día del niño y ya que el año pasado hice un Especial de libros infantiles en PlusbitsMx, el de este año (al menos aquí), va a ser de series, en concreto, caricaturas. Las que recuerdo con más cariño de mi infancia. Sólo que al encontrarme con tantas que me gustaría recordar, tuve que dividir esto en dos partes. ¡La siguiente sale mañana, que es día del niño, oficialmente!

Mona la Vampira


Debo reconocer que las aventuras de Mona y sus dos inseparables amigos al principio me daban medio igual y veía el programa porque lo pasaban después de otro que me gustaba. Pero como tenía fantasía del tipo criaturas como vampiros, hombres lobo y todo ese tipo de cosas, me empezó a gustar mucho al punto de no perderme ni un programa. De hecho, creo que un Halloween me disfracé de Mona. Ahora no sé si lo sigan pasando por TV, pero seguramente si un día lo veo, reconoceré el capítulo. 

Cada capítulo versaba alrededor de un misterio diferente que Mona y sus amigos tenían que resolver para evitar que fuera a más grande. Eran generalmente autoconclusivos, pero había uno que otro especial que se dividía en dos partes. Por lo pronto, yo les dejo la intro para que se den una idea de qué se pueden encontrar en la serie.



Los cuentos de la calle Broca


Esta sí que me gustó mucho desde el principio. La serie francesa hablaba de brujas, de sobrinos que visitaban a sus tíos muertos, de muñecas de madera, de hadas malas y hadas buenas, de brujas malas, de brujas muy malas y de brujas buenas. En general eran versiones de los cuentos de los hermanos Grimm adaptadas a la "actualidad" (la actualidad de la serie, eso sí). Recuerdo que mi favorito era el de un gigante que quería casarse, pero su novia no lo aceptaría hasta que no fuera de un tamaño normal, así que se fue por el mundo a conseguir que lo hicieran de tamaño normal. 

También estaba el de una bruja que le regalaba al narrador su pócima de la invisibilidad y él por error la desparramaba por todos lados. ¿El resultado? Media ciudad era invisible. Cada capítulo cuenta una historia diferente, y los únicos personajes que suelen repetir son el señor Pierre, el dueño de la tienda y los dos niños ávidos de oír sus cuentos. Incluso, algunas veces, el señor Pierre los usa como protagonistas de sus cuentos. 



KND: Kids Next Door (o Los Chicos del Barrio) 


A mí mamá no le gustaba que yo viera el canal 5, pero cuando desubrí que por ahí pasaban Sabrina, tuvo que soportar que yo al menos viera Sabrina, la bruja adolescente... y, por supuesto, el programa que pasaban poco antes: Los chicos del Barrio. No le gustaba, porque especualmente 1 le caía muy bien. A mí las que me gustaban era las dos chicas, tres y cinco. Al principio 3 por ser muy tierna y al final 5 por ser una bad-ass. 

Las tramas de los capítulos se me antojaban a veces tan absurdas que la carícatura me fascinaba. Aun hoy me gusta, pero ya no tanto como antes: cosas de crecer, como diría la gente. Aun así, la recuerdo con cariño.



Avatar: El último maestro aire


Esta serie la conocí muy chica, pero como sólo la pasaban en Nick y en ese entonces en mi casa no había cable, la veía salteada y generalmente no entendía nada, aunque me gustaba mucho. Así que en cuanto hubo internet en mi casa y descubrí la maravilla de ver series online acabé de verla bien y en orden. Siempre me gustó mucho el estilo de animación que tenía y la historia que era mucho más compleja que ninguna caricatura que hubiera visto antes.

Siempre me gustó muchísimo y aun hoy me fascina y puedo verla como niña chiquita. No es una de esas cosas que a alguien le dejen de gustar con el tiempo. Además de que han salido comics (y siguen saliendo), junto con Korra, la otra serie que también merece lo suyo. Eso sí, aléjense de la adaptación al cine: está en la lista de las peores adaptaciones, junto con películas de las Tortugas Ninja y Dragon Ball.



Titch


Esta, a diferencia de las otras, es una caricatura para los más pequeños. Fue la primera caricatura que me gustó y trataba de las aventuras en el día al día del benjamín de una familia con tres hijos, Titch. Sus hermanos a menudo lo veían demasiado pequeño para incluirlo en sus juegos y sus padres no le prestaban demasiada atención, así que Titch tenía libertad para andar por todas partes. Además, generalmente, su gato era el que lo acompañaba en todas sus aventuras.

Fue la primera caricatura que conocí y el gusto por ella no me duró demasiado tiempo, porque era para niños muy pequeños, pero aun así la recuerdo con cariño.